Temen nuevas restricciones a productos mexicanos en revisión del T-MEC; berries y aguacate estarían en la mira

La segunda ronda de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podría reavivar uno de los temas más sensibles para el sector agroalimentario mexicano: la posible imposición de restricciones a la entrada de frutas y hortalizas nacionales bajo argumentos de estacionalidad.
Las reuniones están programadas para realizarse este 16 y 17 de junio en Washington, donde representantes de ambos países discutirán diversos temas comerciales. Productores y organismos empresariales anticipan que Estados Unidos volverá a plantear medidas para limitar el ingreso de ciertos productos agrícolas mexicanos durante temporadas específicas del año.
El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) considera altamente probable que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) impulse nuevamente propuestas encaminadas a restringir importaciones de productos que compiten directamente con las cosechas estadounidenses.
Entre los alimentos que podrían verse afectados destacan las berries —como fresas, arándanos y frambuesas— además de aguacate, pepino, uva y espárragos, productos que representan una parte importante de las exportaciones agroalimentarias mexicanas.
Representantes del sector empresarial han señalado que la intención sería aplicar mecanismos similares a medidas antidumping durante determinados ciclos agrícolas, con el objetivo de reducir la competencia para los productores estadounidenses en momentos clave de sus cosechas.
Especialistas advierten que este tipo de restricciones por estacionalidad podrían entrar en conflicto con los principios establecidos tanto en el T-MEC como en las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), debido a que implicarían limitaciones comerciales basadas en criterios incompatibles con los acuerdos internacionales vigentes.
Además de la discusión sobre productos agrícolas, se espera que durante las negociaciones resurjan otros temas de tensión entre ambas economías, entre ellos la cuota compensatoria de 17.09 por ciento aplicada al jitomate mexicano desde mayo de 2025.
Dicha medida fue impuesta después de que Estados Unidos suspendiera el denominado “acuerdo de suspensión”, bajo el argumento de que el producto mexicano ingresaba a su mercado a precios inferiores a los considerados justos por las autoridades comerciales estadounidenses.
La revisión del T-MEC será seguida de cerca por productores, exportadores y autoridades mexicanas, quienes consideran que cualquier restricción adicional podría tener repercusiones importantes para uno de los sectores más dinámicos de la economía nacional y para el comercio bilateral entre ambos países.




