Comando, el perrito chihuahuense que conquistó a la Guardia Nacional con su uniforme y simpatía

Comando llegó a la Guardia Nacional después de que una pareja de adultos mayores decidiera darlo en adopción al ya no poder hacerse cargo de él. Desde entonces, el pequeño perro comenzó una nueva etapa de su vida dentro de la institución y rápidamente se ganó un lugar especial.
El perrito fue recibido en la Coordinación Estatal de Chihuahua, donde inició su integración a la Guardia Nacional. De acuerdo con la información difundida, Comando tenía apenas un año de edad y llevaba cinco meses formando parte de la institución cuando participó en el desfile cívico-militar de septiembre en Ciudad de México.
Su misión: acercarse a la gente
A diferencia de los perros especializados en labores operativas, la principal función de Comando está relacionada con el acercamiento y convivencia con la población.
Su presencia busca generar un vínculo más cercano entre la institución y las personas, especialmente durante actividades públicas y eventos.
Su historia también conserva un vínculo con su pasado: sus antiguos dueños mantienen contacto con él y acuden a visitarlo en las instalaciones de la Coordinación Estatal.
El uniforme que lo convirtió en protagonista
Uno de los aspectos que más llama la atención de Comando es su particular equipo.
El perrito porta un uniforme de camuflaje hecho a la medida, acompañado de un chaleco con la leyenda “GUARDIA NACIONAL”. Además, utiliza goggles y un pequeño casco negro equipado con una cámara.
Con su característico uniforme y su actitud amigable, Comando se ha convertido en uno de los integrantes más peculiares de la Guardia Nacional y en un punto de atención durante sus apariciones públicas.




