México recupera antiguo brazalete zapoteco que formaba parte de las “Joyas del Pescador”

Un brazalete prehispánico de origen zapoteco regresó a México después de permanecer en Estados Unidos, gracias a las gestiones de las secretarías de Relaciones Exteriores y de Cultura, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
La pieza fue entregada por un coleccionista de Nueva York a autoridades estadounidenses, quienes posteriormente establecieron contacto con el INAH para coordinar su traslado a la Ciudad de México.
Los especialistas analizaron el objeto y determinaron que se trata de un fragmento de brazalete de aproximadamente ocho centímetros de largo y casi dos centímetros de ancho, con una forma ondulada y curvada.
La pieza fue elaborada en metal mediante técnicas de fundición a la cera perdida y filigrana, utilizadas por orfebres zapotecos durante el Posclásico Tardío, entre 1200 y 1521 d.C.
Sus características y composición permitieron relacionarlo con alrededor de una docena de brazaletes, completos e incompletos, fabricados con una aleación de oro que también contiene plata y cobre.
Por ello, los especialistas determinaron que el fragmento pertenece al conjunto conocido como “Joyas del Pescador”, uno de los hallazgos de orfebrería prehispánica asociados con Veracruz.
¿Por qué se llaman “Joyas del Pescador”?
El conjunto recibió este nombre debido a que las piezas fueron descubiertas accidentalmente entre 1975 y 1976 por Raúl Hurtado, un pescador de pulpos.
Actualmente, las piezas que integran este conjunto se encuentran bajo resguardo en el Museo Local Fuerte de San Juan de Ulúa, en Veracruz.
Con la repatriación del brazalete, México recupera una pieza que aporta nuevos elementos para el estudio de la tradición metalúrgica de los pueblos zapotecos y permite reintegrar parte de este patrimonio arqueológico al país.




