Estrés, várices y agotamiento: estas son las enfermedades que más afectan a los maestros

Las largas jornadas frente al aula, el estrés constante y el desgaste físico de la profesión docente están pasando factura a la salud de miles de maestros en México, advirtió un análisis elaborado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en el marco del Día del Maestro.
El estudio titulado “¿De qué enferman los maestros?” señala que padecimientos como la insuficiencia venosa, el síndrome de burnout y enfermedades relacionadas con el sedentarismo se encuentran entre los problemas más frecuentes que afectan al personal docente.
De acuerdo con el documento, los maestros suelen permanecer largas horas de pie, utilizar constantemente la voz y enfrentar altos niveles de presión laboral, factores que favorecen el deterioro físico y emocional con el paso del tiempo.
Uno de los padecimientos más comunes es la insuficiencia venosa en piernas, problema circulatorio que ocurre cuando las venas tienen dificultades para regresar la sangre al corazón, provocando várices, inflamación, calambres y sensación de pesadez.
Especialistas explican que permanecer mucho tiempo de pie o sentado aumenta el riesgo de desarrollar esta condición, especialmente cuando existen factores adicionales como sobrepeso, sedentarismo o antecedentes hereditarios.
El análisis también advierte sobre el incremento del síndrome de burnout, conocido como síndrome del trabajador quemado, un trastorno relacionado con el estrés laboral crónico que provoca agotamiento extremo, desmotivación y sensación de frustración constante.
En el caso de los docentes, la presión académica, la carga administrativa y las exigencias emocionales del trabajo contribuyen a la aparición de este problema de salud mental.
Otra de las afectaciones frecuentes entre maestros es la laringitis, inflamación de la laringe derivada del uso excesivo de la voz durante las clases. Entre los síntomas más comunes se encuentran ronquera, voz débil y molestias al hablar.
El SNTE destacó que muchos docentes continúan trabajando aun con afectaciones vocales, lo que puede agravar el problema y provocar daños persistentes en la voz.
El organismo señaló que para prevenir estas enfermedades es importante fomentar hábitos saludables, actividad física, manejo adecuado del estrés y mejores condiciones laborales que permitan cuidar tanto la salud física como emocional del magisterio.




