Bancos alertan por el avance de los agentes de IA que podrían comprar productos en nombre de los usuarios

Los agentes de inteligencia artificial comienzan a ganar terreno en el comercio electrónico, mientras bancos y empresas del sector financiero advierten sobre los nuevos riesgos que podrían surgir cuando estas herramientas sean capaces de seleccionar productos y completar compras en nombre de los consumidores.
De acuerdo con un informe citado en el sector financiero, compañías como OpenAI, Anthropic, Google y Meta están impulsando sus asistentes de inteligencia artificial para que evolucionen de simples herramientas de consulta a sistemas capaces de participar en procesos de compra.
El objetivo a futuro es que un usuario pueda pedir a un agente de IA que busque un producto, compare alternativas y eventualmente realice la adquisición en su nombre, reduciendo la intervención directa del consumidor durante la transacción.
El interés por este tipo de herramientas también comienza a reflejarse en el comportamiento de los compradores. La compañía británica John Lewis señaló que las búsquedas realizadas mediante agentes de IA aumentaron 2.5% en septiembre.
La tecnología avanza más rápido que las reglas
El desarrollo de estas funciones también ha generado preocupación debido a que la tecnología podría avanzar más rápido que las normas del sector y los mecanismos de protección destinados a los consumidores.
Uno de los principales riesgos señalados es el manejo de información financiera. En determinados escenarios, un agente podría requerir los datos de una tarjeta bancaria e introducirlos directamente en una página web para completar una operación.
Ante este panorama, se plantea la necesidad de establecer nuevas medidas de protección para las compras realizadas con intervención de agentes de inteligencia artificial.
Entre las propuestas se encuentran obligar a informar al consumidor cuando un agente de IA participe en una transacción, aumentar la transparencia sobre las operaciones realizadas por estos sistemas y reforzar la protección de los datos financieros y personales.
El avance de los llamados agentes de IA plantea así un nuevo desafío para el comercio digital: permitir que estas herramientas automaticen cada vez más tareas sin comprometer la seguridad, la privacidad y el control que tienen los consumidores sobre sus propias compras.




