¡Tragedia en Papúa Nueva Guinea! Cuidador muere tras ser atacado por un cocodrilo

Un cuidador de cocodrilos perdió la vida después de sufrir un brutal ataque mientras alimentaba a los animales en el Parque de Aventuras de Port Moresby, capital de Papúa Nueva Guinea.
Los hechos ocurrieron el 4 de septiembre, cuando el hombre ingresó a uno de los recintos para alimentar a los cocodrilos con un pollo. En ese momento, uno de los animales que se encontraba cerca lo sujetó de una pierna y comenzó a arrastrarlo y golpearlo repetidamente contra el suelo.
La situación provocó momentos de caos dentro del parque. Elementos de seguridad y policías acudieron para intentar rescatar al trabajador, quien permanecía atrapado mientras el cocodrilo lo sujetaba con sus fauces y él luchaba por mantenerse fuera del agua.
Ante la emergencia, los agentes dispararon contra el animal para obligarlo a soltar al cuidador.
Rescatan al hombre tras más de una hora
Un video registrado durante el rescate muestra al cocodrilo inmóvil con las piernas del trabajador entre sus fauces, mientras el hombre se aferra desesperadamente al borde de una piscina.
En medio de la angustiante escena, uno de los policías intenta mantenerlo con vida y le pide que no se rinda, asegurándole que pronto lograrían sacarlo del agua.
Después de permanecer atrapado durante más de una hora, el cuidador finalmente fue liberado con vida y trasladado de urgencia a un hospital.
De acuerdo con los reportes sobre el caso, el hombre habría perdido una de sus piernas antes de llegar al hospital, mientras que la otra tuvo que ser amputada posteriormente debido a la gravedad de las heridas.
No logró sobrevivir a las lesiones
Aunque los médicos realizaron diversas cirugías, intervenciones y tratamientos para intentar salvarle la vida, las lesiones provocadas durante el ataque fueron demasiado graves.
El cuidador permaneció bajo atención médica hasta que, finalmente, murió la mañana del domingo como consecuencia de las heridas sufridas durante el ataque.
El caso ha causado conmoción en Port Moresby y puso nuevamente de manifiesto los riesgos a los que se enfrentan quienes trabajan directamente con animales salvajes.




