VIH en Chihuahua: 566 nuevos casos en 2026 y casi uno de cada tres fue detectado en etapa avanzada

Durante lo que va de 2026, Chihuahua ha registrado 566 nuevos casos de infección por VIH, de los cuales 181 fueron identificados cuando la infección ya se encontraba en los estadios clínicos 3 o 4, considerados avanzados o graves.
La cifra representa casi el 32 por ciento del total de casos reportados en el estado, de acuerdo con el Informe de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedades de Transmisión Sexual.
Del total de diagnósticos realizados en las etapas 3 y 4, 82 corresponden al estadio 4, considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la fase más severa de la infección. En este grupo se encuentran 68 hombres y 14 mujeres.
Otros 99 casos fueron detectados en el estadio 3, considerado una etapa avanzada. De ellos, 79 corresponden a hombres y 20 a mujeres.
En tanto, 78 personas fueron diagnosticadas en el estadio 2, considerado leve, con 64 hombres y 14 mujeres.
La mayor cantidad de diagnósticos se concentró en el estadio 1, o asintomático, con 307 casos: 265 hombres y 42 mujeres.
¿Qué significan las cuatro etapas del VIH?
La clasificación clínica permite determinar el avance de la infección y el nivel de afectación del sistema inmunitario, información que ayuda al personal médico a establecer el tratamiento y vigilar posibles complicaciones.
Etapa 1: generalmente no presenta síntomas o puede existir una inflamación leve de los ganglios linfáticos.
Etapa 2: puede incluir pérdida de peso moderada, infecciones respiratorias recurrentes o herpes zóster.
Etapa 3: pueden aparecer fiebre persistente, diarrea crónica y enfermedades o infecciones más graves, como la tuberculosis.
Etapa 4: corresponde al SIDA, cuando el sistema inmunitario se encuentra severamente afectado y aumenta el riesgo de infecciones oportunistas y determinados tipos de cáncer.
Detección temprana, clave para el tratamiento
La detección tardía continúa siendo uno de los principales retos en la atención del VIH. El desconocimiento sobre la infección, el temor al resultado y el estigma asociado con la sexualidad pueden hacer que algunas personas posterguen la realización de una prueba hasta que aparecen síntomas o complicaciones.
La Secretaría de Salud señala que un diagnóstico oportuno permite iniciar tratamiento antirretroviral y mantener la infección bajo control, además de reducir el riesgo de transmisión.
El VIH puede transmitirse principalmente por vía sexual, sanguínea y perinatal. Para prevenir la transmisión sexual se recomienda utilizar correctamente el condón, mientras que en el caso de la exposición sanguínea es fundamental utilizar sangre y derivados previamente analizados y evitar compartir agujas o jeringas.
Durante el embarazo, una prueba de VIH permite identificar oportunamente una posible infección y, de ser necesario, iniciar tratamiento para disminuir el riesgo de transmisión al bebé.
Las autoridades sanitarias también recuerdan que el VIH no se transmite por abrazar, acariciar o convivir cotidianamente con una persona que vive con el virus. Tampoco se contagia por compartir utensilios, utilizar el mismo baño, nadar en una alberca, convivir con animales o por picaduras de insectos.
Ante una posible situación de riesgo, la recomendación es acudir a los servicios de salud y solicitar una prueba de detección. Identificar la infección a tiempo permite iniciar atención médica antes de que el sistema inmunitario sufra daños graves.




