Huachicol provoca pérdidas millonarias a Pemex; robo de combustibles alcanza su nivel más alto desde 2018

El robo de combustibles continúa representando un fuerte impacto para Petróleos Mexicanos (Pemex), luego de que las pérdidas económicas por este delito alcanzaran su nivel más elevado desde 2018.
Durante el segundo trimestre de 2026, correspondiente al periodo de abril a junio, el monto promedio de pérdidas relacionadas con la sustracción ilegal de hidrocarburos llegó a 9 mil 180 millones de pesos, cifra que representa un incremento de aproximadamente 20 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.
El director general de Edge Innovation, Víctor Hugo Juárez Cuevas, explicó que el combustible robado representa producto que Pemex deja de comercializar y que posteriormente alimenta un mercado ilegal, donde algunos establecimientos ofrecen precios más bajos que los autorizados.
Señaló que esta práctica afecta directamente las ventas de la empresa productiva del Estado y genera una competencia desleal frente a quienes operan dentro de la legalidad.
Además del robo físico de combustible, Pemex enfrenta el llamado huachicol fiscal, una modalidad en la que grupos dedicados al contrabando ingresan combustibles utilizando esquemas que permiten pagar menos impuestos.
El consultor de QUA Energy, Marcial Díaz Ibarra, indicó que este delito ha evolucionado hacia mecanismos más complejos que incluyen contrabando técnico, evasión fiscal y manipulación de cadenas de distribución.
“A pesar de los esfuerzos del gobierno federal en materia de decomisos, cateos y detenciones, la sustracción ilegal de hidrocarburos sigue erosionando con fuerza las finanzas públicas”, señaló el especialista.
Las autoridades mantienen operativos contra estas prácticas, aunque expertos advierten que las nuevas modalidades utilizadas por las redes dedicadas al comercio ilegal de combustibles representan un reto constante para el sector energético del país.




