¿Tomar agua fría cuando hace calor puede enfermarte? Expertos explican qué ocurre en el cuerpo

Durante los días de temperaturas extremas, beber agua helada o consumir un helado puede parecer la mejor forma de refrescarse, pero hacerlo de manera repentina después de una exposición prolongada al calor podría generar algunas molestias, explicó el divulgador científico Jorge Alcalde.
El especialista señaló que el problema no está en consumir alimentos o bebidas frías, sino en el cambio brusco de temperatura al que se somete el cuerpo después de permanecer bajo altas temperaturas durante mucho tiempo.
Estos contrastes también pueden presentarse al pasar rápidamente de un ambiente caluroso a un espacio con aire acondicionado muy frío, ya que pueden provocar resequedad en las vías respiratorias y hacer que las mucosas sean más susceptibles ante la presencia de virus.
Sin embargo, Alcalde aclaró que el frío por sí solo no provoca resfriados. Las enfermedades respiratorias son causadas por virus, aunque ciertos factores como la sequedad de las vías respiratorias, los cambios térmicos repentinos y la convivencia en espacios cerrados pueden favorecer la transmisión.
Ante las altas temperaturas, la recomendación es mantener una hidratación constante, evitar exposiciones prolongadas al calor y permitir que el cuerpo reduzca su temperatura de manera gradual antes de someterlo a cambios extremos.
Los especialistas recuerdan que una bebida fría puede disfrutarse sin problema, siempre que se consuma dentro de una rutina de cuidado y no como un cambio repentino después de un golpe intenso de calor.




