¡Alerta sanitaria! Gusano barrenador también puede afectar a mascotas y humanos, advierten especialistas

Aunque suele relacionarse principalmente con el ganado, el gusano barrenador del ganado (GBG) también representa un riesgo para mascotas y personas, especialmente cuando existe una herida abierta, alertó la médica veterinaria zootecnista Marilyn Parada, quien pidió reforzar las medidas de prevención.
La especialista explicó que este parásito, también conocido como gusano tornillo, no afecta únicamente a los animales de producción, ya que sus larvas necesitan tejido vivo para desarrollarse, por lo que cualquier ser vivo con una lesión expuesta puede convertirse en huésped.
“Se cree que es un problema exclusivo del ganado, pero no es así. Estamos hablando de un riesgo para bovinos, mascotas y humanos, porque este gusano vive de tejido vivo”, señaló.
De acuerdo con Parada, el ciclo comienza cuando una mosca especializada deposita sus huevos sobre una herida abierta, incluso si se trata de una lesión pequeña. Después de la eclosión, las larvas comienzan a alimentarse del tejido vivo durante alrededor de 14 días, periodo en el que aumentan de tamaño y pueden causar daños graves.
La veterinaria advirtió que una herida aparentemente menor puede ser suficiente para iniciar una infestación. Incluso una lesión provocada por una garrapata podría convertirse en un punto de entrada para que la mosca coloque sus huevos.
Si el problema no recibe atención médica o veterinaria de manera oportuna, las consecuencias pueden ser severas e incluso provocar la muerte del animal o de la persona afectada.
Tras completar su desarrollo, las larvas abandonan al huésped y pasan al suelo, donde se convierten en pupas hasta transformarse en moscas adultas que continúan el ciclo de reproducción.
Ante esta situación, la especialista destacó que es necesario dejar atrás la idea de que el gusano barrenador es únicamente un problema del sector ganadero, ya que también representa un tema de salud pública.
Recomendó mantener limpias y protegidas todas las heridas, revisar constantemente a mascotas y animales de producción, además de aplicar medidas preventivas contra parásitos externos y seguir los tratamientos indicados por médicos veterinarios.
“Cualquier persona que tenga una herida abierta corre riesgo, igual que cualquier animal”, afirmó.




